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Andador Plegable

¿Cómo elegir un buen andador plegable?

A priori podríamos decir que todos los andadores de nuestra página son ortopédicos y son plegables. No existe una Real Academia de los Andadores, pero quizás debería crearse, la falta de un diccionario claro y unificado dificulta la comprensión de qué andador es el más adecuado para cada persona, según su estado de salud, su pronóstico y dónde piensa, puede o quiere utilizarlos.

Los andadores plegables son herramientas de rehabilitación pero también de recuperación de una normalidad en nuestras vidas. A los humanos nos llevó millones de años ganarnos la bipedestación, no vamos a rendirnos y a renunciar a ella a la primera contrariedad del destino. Para ayudarnos, además del conocimiento de los profesionales de la rehabilitación y los brazos amigos que tengamos a nuestro alcance, contamos con los andadores plegables. Es importante entender como cada tipo de andador pertenece a una fase y lugar diferentes:

Tipos de andadores ordenados según la movilidad disponible

Entiéndase por «movilidad disponible» no sólo nuestra capacidad sino también el espacio disponible.

  1. Andadores plegables de aluminio y andadores plegables ortopédicos – cuando casi no te puedes mover o sólo para casa: no todos los andadores plegables de aluminio son ortopédicos o viceversa pero estas dos categorías se solapan bastante. La diferencia más importante es que los andadores de aluminio no tienen ruedas ni banqueta de asiento, mientras que los andadores plegables ortopédicos incluyen también a modelos ultra ligeros como los andadores de tijera con dos ruedas y banqueta e, incluso para algunos fabricantes, modelos más pesados y sofisticados de 4 ruedas – no es nuestro caso ya que preferimos reservar el calificativo «ortopédico» para aquellos modelos destinados a las primeras fases de la rehabilitación dejando los modelos de 4 ruedas más pesados fuera de ella. Son pues estos andadores sencillos, ligeros, pensados para las primeras fases de la rehabilitación, fases que suelen tener lugar en hospitales, centros de salud y en casa. No se busca ir de prisa, el objetivo es practicar y recuperar una posición erguida al caminar, en esta fase lo más importante es la postura y la ligereza del andador ya que no estaremos en condiciones de lidiar con nada más pesado. Tampoco necesitamos extras tales como cestas o asientos porque los usaremos en casa o en centros de rehabilitación donde siempre tenemos un asiento cercano y donde no pasa nada si nos sentamos en el suelo para descansar. El ejercicio de levantarnos desde el suelo es una práctica obligatoria que nos dará la confianza de ser capaces de resolver cualquier caída aún cuando estemos solos. Para practicar estos gestos es mejor no tener distracciones como frenos cables, asientos o cualquier cosa que podamos malinterpretar como un punto de apoyo o agarre algo que no lo es. Cuando estemos listos para dar el salto – es un decir – a andadores más rápidos nuestro primer andador de aluminio u ortopédico nos seguirá siendo útil dentro del hogar, los andadores plegables de 4 ruedas son más rápidos pero también son más aparatosos; estupendos para excursiones por el exterior pero un estorbo dentro de casa así que no te deshagas de tu primer andador demasiado rápido porque lo echarás de menos dentro de casa. Además tu primer andador plegable ocupa poquísimo una vez plegado, es muy sencillo hacerlo desaparecer en el lateral de cualquier armario.
  2. Andadores de tijera ortopédicos livianos y con ruedas – cuando ya has recuperado la confianza en tus piernas: estos andadores son el paso natural una vez que tengas dominado el andador plegable de aluminio u ortopédico sin ruedas. Tienen 2 ruedas en las patas delanteras y el freno es simple e infalible: basta apoyarse en el para que las patas traseras, con los pies forrados en goma antideslizante, se queden clavadas en el suelo. Nos permiten ir más rápido porque no hay que levantarlos completamente para andar, como sí ocurría con tu primer andador sin ruedas (véase la categoría anterior). Algunos de estos andadores plegables de tijera incluyen también un asiento. Es la progresión normal: irás más rápido y más lejos, te cansarás más y quizás no haya siempre un asiento a mano de ahí la necesidad de incorporarlos. Todo cuadra.
  3. Andadores plegables con 4 ruedas y asiento – ¡hasta el infinito y más allá! Ya estás listo para tus encuentros en la tercera fase. La mayoría de estos andadores incluyen también una cesta o una alforja donde llevar libros, medicinas, un chubasquero o una pequeña compra. Se les pueden añadir multitud de accesorios tales como un porta paraguas que nos proteja del sol y la lluvia, abrazaderas de belcro con ganchos o mosquetones para colgar bolsas pesadas o soportes para el bastón. Al tener cuatro ruedas podemos cargarlos bastante sin tener por ellos que hacer ningún esfuerzo adicional – siempre que vayamos en llano claro – y gracias a sus frenos sólo tenemos que aflojar la presión sobre las asas del manillar para que se detenga de forma segura.

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